viernes, 24 de octubre de 2008
jueves, 23 de octubre de 2008
domingo, 19 de octubre de 2008
lunes, 13 de octubre de 2008
viernes, 10 de octubre de 2008
martes, 7 de octubre de 2008
Rolling thunder reveu (Bob Dylan)

La Rolling Thunder Reveu fue una carabana orfeica y gitana comandada por Bob Dylan en el lejano año de 1975.
Algunos de los implicados:
Joan Baez
Roger McGuinn
Ramblin Jack Elliot
Kinky Friedman
Bob Neuwirth
T Bone Burnett
Mick Ronson
David Mansfield
Scarlet Rivera
Rob Stoner
Howie Wyeth
Allen Ginsberg
La ilustración la realicé a lápiz sobre un papel un tanto enmohecido.
D.
Porque algún día faltarán cuentos...

Porque algún día faltarán cuentos... es una compilación de cuentacuentos chiapanecos que se imprimió hace tiempo y se ha ido distribuyendo de forma underground en algunas artes del estado.
La compilación cuenta con 19 historias.
Cada una distinta y con una cosmogonía única y personal.
Chincho
Luis Daniel Pulido
Luna menguate
Luz Helena Horita Pérez
La noche de los incestos
Alejandro Aldana Sellschopp
Con una soledad que duele
Alejandro Mazariegos
Acústica del viento abandonado
Pedro Faro Navarro
El libro
Balam Rodrigo
Reencuentro
Dámaris Disner
La diosa de la avenida
Marco Antonio Martínez Espinosa
Botas tejanas
Nadia Villafuerte
Olor a ceniza
Saúl Gohé
Quince minutos
Diana Ivonne Martínez Tovilla
Cuando se ama a los setenta años
Aleks G. Camacho
Viejo entrópico y flexible brindis en una noche otoñal
Daniel Saborío
La venadita
Paola de Los Santos
Gervasio
Fabián Rivera
Talleres
Mario Alberto Bautista Villareal
Mateo
Renata Gómez
El recuerdo de Clara
Fernando Trejo
Rojo
Fabiola Gutiérrez
Si alguno gusta adquirir tan peculiar ejemplar sólo mánde un mensaje telepático virtual a mi correo electrónico. Ahi les daré más informes.
Abrazos.
D.
La dinámica de la penumbra
La dinámica de la penumbra es untar miedo a la piel y buscar el punto exacto en el cual la paranoia hace creer que no habrá una nueva madrugada.
En la penumbra de una cama vacía de caricias se hilvanan las pesadillas más altruistas en al arte del amor a la perversidad.
El silencio va calumniando a mis manos cuando le cantan a señas a la estúpida realidad.
Ni lunas, estrellas, musas, cometas…
Nadie duerme esta noche con aquél que un día soñó con ser poeta.
Sólo el dolor en mi mano izquierda, el cansancio de piernas, la sensación rara en el pecho que estalla la paranoia, las arañas del techo, los dibujos aún no terminados, los libros de hojas amarillentas, la guitarra sin lengua y el reloj con minutos en tregua.
Pareciera ser esto un lamento, pero es una orgía de minutos invertidos en sueños.
No quiero despertar y ver a alguien, no quiero dejar de sentir achaques, no quiero dormir después de las nueve ni levantarme con el sol.
Quiero hacer lo contrario de lo que hacen los viejos de mi generación.
En soledad he tenido la mejor sonrisa, el mejor aspecto, la mejor charla, la única lágrima sincera, el mejor cigarrillo, el amor verdadero.
La dinámica de la penumbra es sentir serpientes y fantasmas sobre la cama y hacer como que no pasa nada.
Escuchar espectros cotillas que duermen sobre la almohada rimando huesos con telarañas.
Estar despierto de madrugada y ver la lluvia fecundar al jardín bajo las piernas de la luna intoxicada.
La dinámica de la penumbra es decirlo todo sin saber nada.
En la penumbra de una cama vacía de caricias se hilvanan las pesadillas más altruistas en al arte del amor a la perversidad.
El silencio va calumniando a mis manos cuando le cantan a señas a la estúpida realidad.
Ni lunas, estrellas, musas, cometas…
Nadie duerme esta noche con aquél que un día soñó con ser poeta.
Sólo el dolor en mi mano izquierda, el cansancio de piernas, la sensación rara en el pecho que estalla la paranoia, las arañas del techo, los dibujos aún no terminados, los libros de hojas amarillentas, la guitarra sin lengua y el reloj con minutos en tregua.
Pareciera ser esto un lamento, pero es una orgía de minutos invertidos en sueños.
No quiero despertar y ver a alguien, no quiero dejar de sentir achaques, no quiero dormir después de las nueve ni levantarme con el sol.
Quiero hacer lo contrario de lo que hacen los viejos de mi generación.
En soledad he tenido la mejor sonrisa, el mejor aspecto, la mejor charla, la única lágrima sincera, el mejor cigarrillo, el amor verdadero.
La dinámica de la penumbra es sentir serpientes y fantasmas sobre la cama y hacer como que no pasa nada.
Escuchar espectros cotillas que duermen sobre la almohada rimando huesos con telarañas.
Estar despierto de madrugada y ver la lluvia fecundar al jardín bajo las piernas de la luna intoxicada.
La dinámica de la penumbra es decirlo todo sin saber nada.
lunes, 6 de octubre de 2008
miércoles, 1 de octubre de 2008
Chanon
Mi acérrimo enemigo, mi eterno detractor, amigo íntimo y calavera en el rock n roll.
Al que sueña con las manos y despierta sus pasiones en un papel que se sabe desnudar frente a Él.
El único amigo ególatra que supera y logra en actos lo que su fanfarronería predica.
En lunes debut y despedida de la razón, liquidándola con alcohol de bisutería.
Cotillas de madrugada, rock n roll entre paredes pintadas, conciertos, desconciertos, requilias,
Pink Floyd y Beatles con marihuana.
En noches desiertas de silencio, en bares o pleitos por Belinda, 20 kilos ó tras las rejas después de una fiesta callejera... siempre estuvimos con los huesos al aire.
En la cumbre de la bribonería, la atorrancia y la materia innoble de la fanfarronería siempre tuvimos un lugar reservado con coctel de bienvenida.
Ahora, señor responsable, padre y esposo que colgó su traje de truhán detrás de sus botas de vago y calavera.
Ya estoy en edad de ver caer uno a uno a mis amigos en la extremaunción de la bohemia, rechazar la alcoholemia y resumir las aventuras en pandilla.
Pero aún nos queda nicotina por reventar y pasos por desperdiciar en el lomo de la noche.
Al que sueña con las manos y despierta sus pasiones en un papel que se sabe desnudar frente a Él.
El único amigo ególatra que supera y logra en actos lo que su fanfarronería predica.
En lunes debut y despedida de la razón, liquidándola con alcohol de bisutería.
Cotillas de madrugada, rock n roll entre paredes pintadas, conciertos, desconciertos, requilias,
Pink Floyd y Beatles con marihuana.
En noches desiertas de silencio, en bares o pleitos por Belinda, 20 kilos ó tras las rejas después de una fiesta callejera... siempre estuvimos con los huesos al aire.
En la cumbre de la bribonería, la atorrancia y la materia innoble de la fanfarronería siempre tuvimos un lugar reservado con coctel de bienvenida.
Ahora, señor responsable, padre y esposo que colgó su traje de truhán detrás de sus botas de vago y calavera.
Ya estoy en edad de ver caer uno a uno a mis amigos en la extremaunción de la bohemia, rechazar la alcoholemia y resumir las aventuras en pandilla.
Pero aún nos queda nicotina por reventar y pasos por desperdiciar en el lomo de la noche.
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