
El tiempo que pasa entre una y otra palabra tuya es igual a:
Un par de discos completos de Pink Floyd.
Mil palabras ajenas.
Ver…
Desfallecer al sol.
El renacer de las estrellas.
A veces las palabras de mi boca son la sorna de tu noche.
Y esperando, esperando y esperando…
Me quedo dormido, deseando, tan sólo deseando.
Y al volver desconozco a la que conozco.
Habré de ser otro yo para conocer el verdadero paradero de tu otro tú.
El que sólo supongo y busco mientras me quedo dormido.
Deseando, deseando tan sólo deseando.
Quisiera volver a ser como tú.



