miércoles, 14 de octubre de 2009

Las crónicas anacrónicas del niño zombie


Comitán, hace 8 años.

En esos pretéritos imperfectos era un chico de 18 años bastante delgado con la cara impregnada de acné y el cabello largo, lacio y alborotado. Siempre me vestía de negro y caminaba viendo a mis pies para no saludar a nadie.

A penas comenzaba el furor del internet y yo a duras penas había descubierto cómo usar una cuenta de correo electrónico y usar el mensajero virtual. La primer telepatía binaria fue con Alejandro Molinari. Mi gran amigo en atorrancias y travesuras de la secundaria. Él me enseñó que había una forma casi mágica de platicar por medio de internet y fue al primero que vi asomarse por una ventanita verde en el costado inferior derecho del monitor.

¡Satán!

Casi suelto un grito de susto en medio del cyber café al verlo por ahí conectado y más aún después de haber cruzado algunas líneas de charla virtual. Mi vida cambió justo en ese momento. Internet me ha dado oportunidades y presentado personas maravillosas.

Una de ellas fue el hecho de animarme a escribir una carta al Ingeniero Xavier González editor del boletín ImaginARTE que circulaba cada quincena por todo Comitán y al cual me había hecho aficionado mientras acompañaba a mi madre y a mi hermano a cortarse el cabello en la estética Vogue.

Algún día de finales de abril al salir de la preparatoria me dirigí al cyber café de confianza con la firme idea de escribir una carta al ingeniero González para preguntarle los requisitos para escribir en el boletín. Al siguiente día recibí la respuesta: debía enviarle un escrito para revisión y posible publicación en el boletín de mayo.

¡Las gónadas se me fueron hasta las sienes!

Con un impulso satánico en ese mismo cyber me puse a escribir una historia en base a una frase que acababa de escuchar en una canción que escuchaba el encargado del negocio:

“Víspera de resplandores”

Teniendo esa idea en la cabeza me puse a desarrollar una historia que sin saberlo tendría cuatro partes.

Justo a la mitad se apareció Lucía y se sentó a mi lado, cruzó las piernas blancas y se puso a platicar cosas a una velocidad sorprendente mientras checaba algunos asuntos en mi monitor.

Envié el escrito a la cuenta de tres, los nervios me asfixiaban. A final de cuentas, lo logré.

Poco tiempo después en un cyber café situado en la extinta “Nevelandia” leí la respuesta de aprobación del ingeniero. Me informó que “Víspera de resplandores, parte 1” se publicaría en el número 118 del boletín. A mi lado estaba Angie y la Loba checando cada cual sus respectivas depravaciones virtuales y nunca se enteraron de la emoción que me atacaba en ese momento, nunca he sido muy expresivo.

La primera quincena de mayo del 2001 por primera vez en mi vida vi publicadas mis letras. El boletín ImaginARTE fue el primer medio impreso que le dio hospicio a mis historias. Era como ser un exhibicionista

¡Me encantó!

Hace 8 años que mis palabras no usan ropa, siempre van desnudas por ahí creando amigos, colegas y detractores entre amigos y colegas.

Desde entonces no hay letras prohibidas ni privadas. No hay diarios íntimos ni cartas secretas. Todas mis historias están en circulación. Estimulándose a la menor provocación de la mirada ajena.

Las historias dejan de ser mías para ser nuestras.

Agradezco infinitamente al Ingeniero González Alonso la oportunidad de hacerme experimentar esa adrenalina y confiar en aquel chico desconocido para publicar la primer parte de un cuento que aún no tenía final.

7 comentarios:

°Saudade° dijo...

Quiero leer tal escrito!

Gracias al internet te conoci, lo amo! te amo!

Tambien quiero una de tus fotos..de hace 8 años :)

Daniel Saborío dijo...

Voy a reescribir
"Víspera de resplandores".

Femina "L" dijo...

Aún tengo en mi memoria la luz de aquellas mañanas, el viento frío que se deshacía en los cabellos de aquellas aprendices de fulana, la algarabía de los jóvenes al enfrentarse a los coches, cual toreros, antes de que aquel novedoso puente llegase a Comitán

¿Qué estaría haciendo cuando a tus oídos llegaron aquellas palabras que si bien han resultado proféticas?

“…como si aquel instante fuera a ser el primero del resto de sus vidas. Días de borrasca, víspera de resplandores,
cuando el futuro es improbable, cuando pensar no es suficiente, y cuando aquello que en teoría no puede,
haya sucedido...”

L

|Cy| dijo...

Liz podrías hacerme el grandísimo favor de decirle que lo amas donde no me entere?

anahiris dijo...

......................
......................





.....

K'pa dijo...

Esto es extraño, llego y rellego a tus escritos desde vías a veces desconocidas e inesperadas...

Hay algo satánico en todo esto.

Yuhimino Hanamichi Tomoe. dijo...

Delicioso!, realmente emocionante... tal vez no seas expresivo con gesticulación y esas cosas pero son maravillosamente expresivas tus palabras.
Fue genial leer la parte donde te aprobaron, casi carcajeo de alegría y si, definitivamente gracias al ingeniero "" por haberte abierto esa puerta.