
El ángel del pecado abrió sus ojos y encontró tan sólo un viejo papel doblado.
Sus alas se habían vuelto margaritas en su espalda y sus piernas se embalaban en la cama con murmullos extraños.
“Volveremos a vernos el día pactado”
Las sábanas cubrían su piel de humano y una vieja cámara de fotografía le sirvió para hacerse un par de retratos…
Una desnuda y otra como visten los fulanos.
El ángel del pecado vertió sus lágrimas en un papel arrugado.
“Volveremos a vernos el día pactado”
¿Por qué el amor es el sentimiento en el que se pierde más el tiempo?
Limpió las margaritas de su espalda y las colocó sobre sus cabellos.
La luna bajó sin demora a sentarse a su lado.
¿Qué hacen dos pequeñas damas cuándo están enamoradas y no tienen al amado a su lado?
Respuesta:
Cubrir su cuerpo con caricias femeninas, y lavar sus lenguas con el magma que fluye de la grieta entre sus piernas.
“Volveremos a vernos el día pactado”
El papelillo se perdió sin haberse percatado del número de teléfono atrás anotado.